“…la obra [Zachic 3] confirma a Cardona como poseedor de un lenguaje sólido e individual, en el que la lógica estructural y la sensualidad sonora no están reñidas, sino que se complementan con solidez. Zachic 3 tiene la virtud de que su carácter telúrico y su evidente pertenencia regional no están logrados a base de folclorismo anecdótico, sino a través de sutiles procesos de depuración y estilización de materiales y referencias.”

-Juan Arturo Brennan, La Jornada, México

“Alejandro Cardona es un compositor importante en el contexto de la música actual en América Latina.”

-Juan Arturo Brennan, Revista Pauta, México

“Recuerdo bien mi primer encuentro con la música de Alejandro Cardona, hace ya más de 10 años. Era ese período, al principio de los años noventa, en el cual la mayoría de las obras que recibíamos en el Cuarteto Latinoamericano parecían más bien búsquedas, preguntas. De repente, tuve la impresión de que la música de este costarricense, para mí desconocido, era música que había encontrado ya sus respuestas. Me pareció que era música que hablaba con una autoridad incontrovertible y lo hacía nada menos que en uno de los más difíciles idiomas musicales: el que suena inequívocamente latinoamericano y plenamente contemporáneo a la vez.

En un momento en el que estábamos rodeados por obras grotescamente vanguardistas, inocentemente nacionalistas o insulsamente posmodernas, nos llegaba desde Costa Rica una música compleja, novedosa, sofisticada y, como si esto fuera poco, con olor a Mar Caribe, sonido de selva, silencio de desierto, aliento de gestas heroicas de nuestros pueblos. Digna hermana y heredera de los Silvestre Revueltas, Julián Orbón, Celso Garrido-Lecca y otros gigantes del continente.”

-Arón Bitrán, Violín, Cuarteto Latinoamericano (2004)

“…la obra del costarricense Alejandro Cardona, (…) bebe tanto de la tradición como de la modernidad, y de lo culto tanto como de lo popular.”

-Josep Pascual, Revista Scherzo (2007)

“…Adentro del denso y sombrío politónico discurso musical, melodías arcaizantes y atemporales, casi que arquetípicas, luchan entre las sombras de la disonancia…”

-Carlos Castro, compositor costarricense (2004)